sábado, 4 de enero de 2014

SUBSIDIO NEGLIGENTE


Venezuela atraviesa la víspera del Aumento del precio de la gasolina por primera vez desde 1996. El tema había sido convenientemente postergado hasta después de las pasadas elecciones del 8-dic-13. Afortunadamente para todos, no se esperan elecciones en Venezuela por los próximos 2 años, por lo que el gobierno podrá refrigerar nuevamente su maquiavélica carnada electoral y volver a colocar sobre la mesa la situación actual de la República que, como decía Leonardo Padrón meses atrás, es un dibujo que nos está quedando torcido.

Para verificar el orden de magnitud de las cifras del caso, traigo el ejemplo de un Tranvía inaugurado en Septiembre de 2013 en la ciudad de Tours, Francia. 
Tram de Tours, Francia


Tram de Tours, Francia

Este proyecto tuvo un costo de unos 150 millones de Euros (USD$ 204 MM) y es parte de un proyecto mayor que pretende desplegar Tranvías a lo largo de 1500 Km de Francia hasta el 2020 por un total de 22 Millardos de Euros. Por otra parte, varios análisis han dado cuenta del monto del subsidio anual que Venezuela hace en materia de combustible; de acuerdo al Sr Ramírez (vicepresidente del Consejo de Ministros para el Área Económica, Presidente de Petróleos de Venezuela, PDVSA, Ministro de Industria y Petróleo) el monto asciende a USD$ 17 millardos, repito: por año; aunque el cálculo de otros analistas se acerca a 30 millardos. Si tomamos el menor de los casos (USD$ 17 millardos), el subsidio de un año de Gasolina equivaldría a unos 80 tranvías como el de Tours. Debo admitir que la cifra me resulta inquietante y que comparto el sentimiento de impotencia de todos aquellos quienes queremos ver al país bien encaminado hacia el desarrollo. No es paradójico entonces que con estos subsidios tan negligentes, un país que está montado sobre “ruedas” no termina de moverse.  Somos copartícipes de un círculo vicioso endógeno  en el que coexisten el combustible más barato del planeta, junto con un transporte público y un parque automotor obsoleto y decadente; infraestructural vial insuficiente, insegura, deteriorada y anacrónica; y niveles de congestión olímpicos, en los que se nota la baja presencia de entes estatales y pobre planificación urbana.

El Ministro Ramírez ahora indica que el costo de producción del litro de gasolina (95 octanos) es de Bs 2,7. Es decir 28 veces el precio de venta actual. ¿Qué? ¿Cómo es posible que hayamos llegado a esta situación? ¿Cuántos sacrificios se requerirán para desmontar este lastre cuyo peso tiene al país muchos centímetros más bajito? ¿Cuánta energía se requerirá para enderezar el entuerto en el que nos puso una dirigencia gubernamental sedienta de votos? ¿Se institucionalizaron acaso el “Como vaya viniendo vamos viendo” y la “papita pelada”? 

La gran distorsión producida alrededor del precio de la gasolina, pone en relieve la dinámica política viciada que hemos venido desarrollando en el país y cuya burocracia hoy nos adormece con el dispendio de Paternalismo, Populismo y Proteccionismo; prácticas que nos niegan tercamente el futuro brillante que el pueblo merece.